¿Qué es ERROR?
ERROR apareció cuando entendimos que lo nuestro no era pertenecer al centro, sino agrietarlo desde los bordes. No escribimos para explicar el mundo sino para interrumpirlo. Nos movemos desde la intuición de que lo verdaderamente vital casi siempre está desalineado, torcido, mal visto, tachado por el sistema como desvarío, exceso o falla. Somos una revista que escribe desde el error, no a pesar de él, y eso no tiene que ver con equivocarnos, sino con elegir el camino oblicuo como forma de estar en el mundo, el lugar desde donde pensar, molestar y existir.
Desde siempre nos hemos movido entre lenguajes que raramente conversan: amaneceres de fiesta, apuntes filosóficos, platos en la calle, sonidos industriales, conversaciones robadas, archivos, moda, cine, teorías, caminatas sin rumbo, heridas de memoria. ERROR habita el glitch entre disciplinas: nos movemos entre la noche, teorías, ideas, cuerpos, memorias. Tecnología, moda, música, ciudad, cine, gastronomía, fiesta, historia y literatura. Nos interesa la mezcla que incomoda, la impureza que abre preguntas. Las constelaciones que armonizan la vida.
ERROR funciona como una interferencia afectiva: una señal pirata que sabotea suavemente lo establecido. Somos una señal que se filtra por las grietas del sistema: ruido literario, hackeo afectivo, interferencia cultural. No estamos buscando autorización, estamos buscando fisuras por donde colarnos.
Nada de esto tendría sentido en soledad. ERROR se sostiene porque he encontrado gente con la misma hambre de desviarse: cómplices, criaturas del margen, desadaptados luminosos. Colaboramos con artistas, músicos, pensadores y fugitivos. Lo que nos une no es una estética, sino una pulsión: el deseo de inventar otras formas de vibrar juntos.
Escribimos no para construir certezas, sino para detonar desplazamientos. Creemos en la escritura como interrupción: como bug, trazo exceso o código sin filtro. Cada texto que lanzamos es una especie de artefacto afectivo: no pretende resolver nada, sino perturbar, tocar una fibra, incendiar una pregunta.
Caminamos la calle como si fuera un sitio arqueológico del presente. Rastreamos frecuencias urbanas para contar historias inestables, situadas y disonantes. Nos conmueven los murmullos, lo que apenas emerge, lo que respira antes de tener nombre.
Nos interesa lo incompleto. Amplificamos textos incompletos, ideas rotas, notas al margen y experimentos en beta. Apostamos por lo incierto: lo que no se deja atrapar, lo que insiste por pura terquedad.
ERROR es donde los ensayos sudan, las historias hacen glitch, y la memoria se convierte en lenguaje. No venimos a calmar nada: caminamos la ciudad sin un rumbo fijo.
En el fondo todo se resume en esto: publicamos lo que no encaja en ninguna parte o lo que insiste obstinadamente en existir. ERROR no solo es una revista. Es una zona de resistencia, un estado mental, una frecuencia indisciplinada.
Si algo dentro de ti arde, pulsa o desobedece, buscá la señal. Ya estamos transmitiendo.





❤️
Buscándonos cabida fuera de ese molde.
Gota a gota, abrimos camino.
Donde otros solo ven muros.
¿Y si esta revolución fuera esto?
Ser quienes somos.
Como una gelatina que dejó el molde.
Todavía tiembla.
Todavía recibe golpes.
Pero no vuelve atrás.
No nací para encajar en decoraciones bonitas.
Que esconden incomodidad.
Ni en símbolos de dolor.
Que griten por mí.
Me muestro como soy.
Transparente.
Inquieta.
Fuera de la forma esperada.
Aprendí a moverme.
En el caos.
En el ritmo acelerado de la vida.
Sin encerrarme en un molde.
Fluyo.
Resisto.
Sigo siendo yo.
Y si tú también tiemblas, pero sigues adelante…
🙌